1. REGULACION Y MATRICULACION DE VEHICULOS PARA EL USO DEL CARRIL BICI.

 

La movilidad en la ciudad de Zaragoza, excluyendo al taxi y el transporte público (autobuses y tranvía) lleva un tiempo originando una serie de problemas en cuanto a la aparición de nuevos elementos de transporte. En los últimos años la ciudad ha experimentado una transformación urbanística en este sentido, reservando primero carriles solo para autobuses y taxis. Después vino la instalación de carriles para bicicletas particulares. Además, a la aparición en 2008 del servicio municipal Bizi se han unido recientemente algunas empresas privadas que ofrecen transportes por bicicleta y en patinete a motor.

El servicio de alquiler municipal de bicicletas irrumpió en Zaragoza en mayo del 2008, con 30 estaciones y 300 bicicletas. Diez años después ha registrado más de 22 millones de viajes y cuenta con 1.300 bicicletas y 130 estaciones. El servicio registra una media de 5.486 viajes al día. Entre 2010 y 2013 llegó a tener cerca de 40.000 socios, pero desde que en 2014 se prohibió circular por las aceras y con su ampliación de estaciones paralizada, ha tenido un descenso progresivo de usuarios. Con respecto a los abonos, la evolución sigue esta misma línea: el 2017 se cerró con 23.835 abonos, 15.000 menos que el año anterior.

Recientemente ha aparecido una empresa de alquiler de bicicletas sin estación que comenzó a funcionar en la ciudad a finales de septiembre de 2018, con 300 bicicletas. En un mes la empresa ha ido desplegando más bicicletas y ya hay 1.000 circulando por la ciudad. En su primer mes se han realizado más de 35.000 viajes con una media de 2.500 viajes al día. Estas bicicletas se pueden aparcar en cualquier lugar siempre que se respete la normativa de Zaragoza y sin molestar a los peatones, pero en octubre de este mismo año una de estas bicicletas fue multada por mal aparcamiento. Tienen pensado aumentar su flota hasta 1.000 las bicis.

Además, en septiembre de 2018 aparecen los patinetes de alquiler eléctricos de otra empresa privada, que cuentan, nada más comenzar su andadura, con más de 6.300 usuarios y una flota de 200 aparatos. En cuanto al debate sobre por dónde deben circular los usuarios de este servicio, la empresa recomienda utilizar en la medida de lo posible la red de carriles bici de Zaragoza o, en caso de utilizar las aceras, adecuar la velocidad. El porcentaje de usuarios de patinete sigue creciendo, tanto a nivel privado como a través de empresas.

El 96 % de los usuarios del carril bici a fecha de septiembre de 2018 iban en bicicleta y el 4 % en patinete. Por poner un ejemplo, el carril bici de Gran Vía registró una intensidad de 3.191 usuarios diarios, de los que 136 son patinetes y 3.045 bicicletas.

En 2016 hubo 173 incidencias registradas con bicicletas en Zaragoza, una cifra similar al año anterior. Dos ciclistas murieron atropellados en sendos accidentes y 17 peatones resultaron heridos tras ser atropellados por bici en la calzada o la acera. En 2017 hubo 35 accidentes ciclistas por caídas o despistes, 20 atropellos a peatones, 77 choques en calzada con vehículos a motor y 42 accidentes por otras causas.

Es posible que nuevas empresas se instalen en la ciudad ante el creciente negocio del alquiler de vehículos de este tipo, ya sea bicicletas o patinetes. Es por ello que se hace necesario un control. Más vehículos conllevan más accidentes, y más con nuevos elementos de desplazamiento. Queremos elementos de transporte con unas condiciones que garanticen la seguridad de todos, incluidos los peatones.

En nuestro país, las bicicletas llevaron matrícula hasta finales de los años 70 y creemos que debe existir una matriculación de todos estos nuevos elementos de transporte. En caso de un accidente, la matrícula y el seguro obligatorio facilitan la identificación y protección de las víctimas. De este modo se trata de proteger también al conductor y de evitar los robos de estos elementos.

Consideramos que todos los vehículos deben tener derechos pero también obligaciones, incluidas bicicletas y patinetes. Cabe recordar que el Ayuntamiento tiene también un seguro para el servicio público de alquiler de sus bicicletas. También el casco debería ser obligatorio para todos los ciclistas que se desplazan por la ciudad, máxime si ya lo es para los niños.

 

Proponemos

Matriculación de todos los elementos de transporte que circulen por la ciudad para una mejor identificación a la hora de tener un accidente y como medida disuasoria contra los robos.

Seguro obligatorio para el conductor.

– Uso obligatorio de casco para circular en la ciudad.

Regulación a través de una ordenanza clara en cuanto a circulación y estacionamiento de los mismos.